Cambio de aceite del motor y de filtros (aceite, aire, combustible e hidráulico) . Inspección y ajuste de frenos. Verificación y mantenimiento del sistema hidráulico (niveles de aceite, mangueras y cilindros) . Revisión del sistema eléctrico (batería, conexiones, luces y cables) . Sustitución de cauchos y/o ruedas de poliuretano. Lubricación de componentes móviles para reducir fricción y prevenir desgaste prematuro. Inspección visual general para identificar piezas sueltas, desgaste, daños estructurales o anomalías en la carrocería. Limpieza general del equipo (evita la acumulación de suciedad que afecta componentes mecánicos o eléctricos) . Revisión de seguridad (funcionamiento de alarmas, cinturones, espejos y demás elementos de protección) . Documentación de todas las actividades realizadas (historial de mantenimiento y proyectar futuras intervenciones) .