Corría el año 1937 cuando Rodolfo Squinzi fundó Mapei - Materiali Ausiliari Per l'Edilizia e l'Industria (Materiales auxiliares para la construcción y la industria) en las afueras de Milán, iniciando un camino que acabaría convirtiéndonos en una empresa multinacional, campeona de la excelencia italiana en todo el mundo. Los hechos y las cifras hablan ahora por sí solos: tres generaciones de empresarios, negocios. Operaciones de fabricación en los cinco continentes y más de veinte líneas de productos para satisfacer todas las necesidades de la industria de la construcción.