la atención a lo que se come puede hacer mucho por la salud de la persona de la tercera edad..
Una de las principales recomendaciones en la alimentación de las personas de la tercera edad, es asegurar un adecuado consumo de proteínas. Estos nutrientes están involucrados en una serie de procesos biológicos, y son esenciales para mantener una condición física y muscular adecuada, siempre que se acompañe de una rutina o un plan de ejercicios
Este aspecto es sumamente importante, ya que previene la pérdida de apetito propia de la vejez, y mejora la ingesta de alimentos.
El consumo de agua debe ser especialmente vigilado en el adulto mayor, ya que sufren una disminución de la sensibilidad a la deshidratación, por lo que no se les activa el mecanismo de la sed. Se deben tomar dos litros de agua al día. Si existen trastornos en la masticación o deglución, los alimentos tendrán que darse en forma de papilla.
La comida en este período de la vida debe tener las siguientes características: fácil de preparar, higiénica, estimulante para el apetito, bien presentada, apetecible, de fácil masticación y digestión.
La comida debe ser fácil de asimilar. Las piezas dentarias o prótesis deben estar en buen estado. Hay que considerar que alimentos duros o muy secos no son los apropiados. Por lo tanto, una buena opción es la dieta semisólida o blanda: carne molida, verduras y frutas ralladas o cocidas.
Conviene reemplazar las carnes rojas por pollo (sin piel) y pescado, así como ingerir huevos, -uno a dos por semana-, aumentar el consumo de fibra, disminuir el consumo de té y café; así como de sal y azúcar
La higiene alimenticia para el adulto mayor, contribuye a la calidad de vida por muchos años.